26.8.09

ya lo sabía.

Hace 1 año que me estaba preparando para "la nueva etapa", convenciéndome psicologicamente de que los cambios iban a ser buenos y que de no ser buenos, no quedaba otra. Y acá estoy, en el medio del cambio, traspasando las etapas y creciendo. Es cierto que duele, alegra, entusiasma, entristece, motiva, confunde, divierte y aburre.
A parte, yo antes no estaba segura, pero me parecía que estaba deprimida; porque dormía todo el día, no quería hacer nada, todo me aburría, cada semana y mes peor. Me sentía vacía, insatisfecha no sólo conmigo misma, sino también con el mundo entero. En un momento empeoró, y directamente no sentía nada; se me habían esfumado los sentimientos. Era indiferente y gris, el universo estaba ajeno a mi y nada me importaba. No había en mi enojo ni emoción, no me alegraba ni me entristecía, me olvidaba de reirme y de llorar. Se armó un frío adentro mío, ya casi no podía querer. Pero, no era depresión; era aburrimiento. Y ahora me activé, y todo lo que escribí antes, ya no me caracteriza ni tiene nada que ver conmigo. Hoy soy feliz, y no paro de reir.

1 comentario:

  1. "no era depresión, era aburrimiento": ¡aplausos!

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les pasa igual